Por tiempos “express” que recortaron la participación
“Una licitación no debe ser una carrera contrarreloj porque se vulneran los principios rectores de la contratación”, advierte Ortiz González
Jueves, 18 de febrero de 2010
Dos procesos licitatorios realizados por el municipio de Berbeo, en Boyacá, para construir un aula en el colegio Campo Elías Cortés y 30 unidades sanitarias en la zona rural, fueron cuestionados por el Zar Anticorrupción, Óscar Ortiz González, al detectar irregularidades que violaron la normatividad contractual y quebrantaron los principios de planeación, libre concurrencia y transparencia.
“El tiempo debe ser un aliado y no una trampa. Cuando una licitación se convierte en una carrera contrarreloj, porque los plazos se plantean en minutos o en horas para cumplir los requerimientos, resulta imposible garantizar la selección objetiva”, afirma Ortiz González, luego de solicitarle al Procurador General que verifique la viabilidad de pedir la suspensión de dichos procesos.
La modalidad de tiempo express a la que hace referencia el Zar se hace evidente en las dos licitaciones enunciadas, la 001-2009, por más de 223 millones para construir el aula educativa, y en la 002-2009, de más de 198 millones para las unidades sanitarias.
Primero, porque a los posibles oferentes prácticamente se les negó la posibilidad de participar en la audiencia de aclaración. En la 001-2009, el proyecto de pliego no estableció la fecha de la misma, y cuando fue divulgada se hizo con 15 horas de anticipación, de las cuales solo hora y media eran hábiles.
Además de ello, el proponente debía entregar con una hora de anterioridad a la realización de esa audiencia documentos como copia de la cédula, certificado de representación legal, registro de proponentes y el documento de conformación para consorcios o uniones temporales. Quiere decir ello que el interesado contó con media hora para constituir el consorcio o la unión temporal, estudiar los pliegos, valorar los riesgos e ir a la audiencia.
Según Ortiz González, carece de sentido que para esa actividad se exijan documentos de conformación de consorcio o unión temporal pues ese es un requisito habilitante para participar en el proceso de contratación y no para la audiencia. “Resulta absurdo que en las audiencias y en las visitas, que es cuando los interesados pueden definir la participación en el proceso, se exija la conformación de uniones o consorcios”.
La carrera contrarreloj también ocurrió con la otra licitación, la 002-2009, pues de un día para otro se programó la audiencia pública y la visita de obra; para esta última, los interesados debían asistir con un grupo de profesionales calificados, con el representante legal y con la constitución del consorcio o la unión temporal.
La modalidad de tiempos express también aplica en los dos procesos para la presentación de las ofertas. En la 001, los interesados contaron con solo dos días hábiles para preparar y presentar sus propuestas, conseguir los documentos exigidos y realizar la visita de obra. En la 002, el plazo fue de 4 días hábiles. “No hay que olvidar que el plazo para confeccionar las ofertas debe ser acorde a la naturaleza y objeto del contrato; lo contrario riñe con los postulados rectores de la contratación”, enfatiza Ortiz González.
Otra irregularidad detectada se relaciona con la experiencia. En la licitación 001, por una parte, se debía acreditar en cinco años; este término, de acuerdo con la comunicación del Programa Presidencial de Lucha contra la Corrupción, restringe la participación y, además, no se argumentó en el proceso. De otra parte, se pidió experiencia específica en la construcción de infraestructura educativa y en contratación con entidades públicas, exigencia injustificada pues otro tipo de infraestructura resulta calificante, así como su ejecución en el sector privado. Igual sucedió con la licitación 002 que estableció un término de dos años para acreditar la experiencia específica.