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Ibague, 19 jun
El Ibal aplazó el cierre de la licitación de compra de tubería, por 12 mil millones de pesos, para el acueducto alterno.
De este modo, accedió a la petición que hizo ayer, el zar Anticorrupción, Óscar Ortíz, para que ampliara los términos y la entidad conteste, de manera "completa, razonada y razonable" a los múltiples cuestionamientos que recaen sobre la convocatoria.
Recibí las inquietudes que tiene el Zar. Inmediatamente me comuniqué con el Ministerio de Ambiente y Vivienda, le solicité permiso para ampliar el plazo y me autorizó hacer una audiencia el 30 de junio y el cierre el 6 de julio", informó el gerente del Ibal, José Alberto Girón.
El funcionario procedió en la tarde de ayer, a publicar un adendo en el portal de contratación, según él, porque la empresa quiere ser "plural, transparente y correcta".
El funcionario contestará las diferentes inquietudes que le transfirió Óscar Ortiz, entre ellas, el por qué se cerró la licitación a dos de tres clases posibles de tubería.
Girón dijo que los pliegos y el proyecto que presentaron en 2004 aprobado por el Ministerio en 2007, obedecen al estudio técnico que dice cuáles son los materiales a usarse; esto "debe respetarse", como lo ordena la Ley, y ceñirse a los diseños de factibilidad y prefactibilidad.
No otorgó mayores explicaciones técnicas sobre por qué se descartó esta clase de material; mencionó que el estudio señala que las dimensiones de la tubería y la resistencia de la misma no son convenientes.
Otro punto que despejará Girón al Zar Anticorrupción son las razones de licitar la tubería sin los accesorios, que para el gremio de tuberos son partes inseparables y compararlas, posteriormente, podría traer riesgos económicos a la empresa.
El Gerente del Ibal adujo que el proyecto "se presentó así al Ministerio de Ambiente"; para la compra de tubería recta en una licitación y el suministro e instalación de accesorios en los contratos de obra civil, que será en cuatro tramos.
Agregó que es un "ahorro para la empresa" pagarlos solo instalados y en funcionamiento y que no entraron en la convocatoria para la tubería recta, porque, según él, puede que muchos de esos accesorios no requieran ser puestos en terreno.
"Así no tendremos materiales embodegados y pagados, sino instalados y funcionando", reiteró.
El funcionario aceptó que tendrán que, al final, comprarle los accesorios a la misma empresa de tubos a la que le adjudiquen la actual licitación.
Pese a lo anterior, negó que esto puede llevar a que se especule con el precio de los suministros, al tener hecha una cotización previa de los mismos, con precios actuales.
"Gane quien gane la licitación tendrá que hacer el enlace con el ingeniero a que se le adjudique la instalación de la obra, para que fabrique los accesorios a los precios establecidos", dijo.
Sobre si el hecho anterior implicaría que el ejecutor podría cobrar por la intermediación de los accesorios contestó que no, porque "hay un precio oficial establecido por el Ibal y un presupuesto que reposa en el Ministerio de Ambiente".
Los proponentes de la licitación manifestaron su inconformismo porque el Ibal no incluyó en los pliegos el presupuesto en mención, con la suma de la tubería y los accesorios.
Al preguntársele al funcionario si era ilegal o contra la norma suministrar a los oferentes esta información adujo que no lo es.
"Siempre hemos contestado que hay documentos en medio físico. Respondimos que estaban disponibles en el centro de información, a cualquier hora, en cualquier momento, para que fueran consultados", finalizó.
José Alberto Girón aceptó que fue el interventor del contrato de asesoría que prestó Impro al Ibal en 2007, para el diseño precontractual del proyecto acueducto alterno, pero negó que direccionara el proceso.
"La acción de un interventor es hacer cumplir un contrato dentro de los términos de la ley. Quien direcciona el alcance y el objeto es la empresa. Mal haría el interventor si la tubería de un proyecto es de 20 pulgadas, pedir que sea de 18, cuando el diseño que lo soporta pide tal dimensión", acotó.
Sin embargo, no otorgó una explicación suficiente sobre el por qué no le entregó el informe de la interventoría, que él mismo ejecutó, al Comité de Ética de las empresas de tubos, que firmaron un acuerdo contra las prácticas de corrupción.
Es de anotar, que desde el pasado 8 de junio la organización emitió al Ibal una comunicación al respecto, pero no ha recibido aún el documento, que, según uno de los miembros del Comité, Carlos Perea, es vital para resolver sus inquietudes.
"Eso lo discutimos ayer (el miércoles) en la empresa. Para ninguno es desconocido, de pronto para el señor del Comité de Ética sí, que el pasado domingo 7 de junio se creció el río Combeima. Cuando se acerca él a la oficina de Planeación se le informa que estamos en emergencia, sin agua, y la persona debía entender que tenía que dar un compás de espera para podérselo entregar", alegó.
No obstante, pese a que Girón aseveró que el documento no se estaba negando al Comité de Ética, al preguntársele las razones para que aun hoy no le fuera suministrado el informe no fue totalmente claro, contestando que el tema lo tiene que "entrar a revisar".
"Le estamos dando respuesta dentro de los términos con todos los soportes dejándole claro que allí están disponibles por ser documentos públicos, y en estos se va a ver, claramente, que no hay ningún direccionamiento", concluyó.
Por Jason Sang
EL NUEVO DÍA