Omitir los comandos de cinta
Saltar al contenido principal
New Ribbon

Nuevas Mediciones del Observatorio de Transparencia y Anticorrupción

Estos son algunos de los principios del Estado Abierto y lo que buscan en esencia es avanzar en la lucha contra la corrupción

Las encuestas están dirigidas a la ciudadanía y servidores públicos

Example Frame
See all
Colombia asiste a reunión de la Convención Interamericana contra la Corrupción

16/03/15
La instalación del evento estuvo a cargo de José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, quien enfatizó en que la lucha contra la corrupción es responsabilidad tanto de los gobiernos como de la sociedad civil.

​Entre el 16 y el 20 de marzo, una delegación colombiana conformada por representantes de la Secretaría de Transparencia, la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República, asistirá a la XXV Reunión del Comité de Expertos del Mecanismo de Seguimiento a la Implementación de la Convención Interamericana contra la Corrupción - MESICIC.

El encuentro, que se lleva a cabo en Washington D.C., fue instalado el lunes 16 de marzo por el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, quien hizo un llamado a que los países de la región luchen con vehemencia contra el flagelo de la corrupción: “los gobiernos y los poderes públicos tienen la obligación y el mandato legal de ser responsables por sus actos y los ciudadanos tienen el derecho de exigir cuentas detalladas y comprometidas de ellos”. Para ello, agregó, “se requiere contar con instituciones fuertes y reglas claras, porque un tema tan delicado como la corrupción siempre puede ser usado por la demagogia para dañar la democracia. Definir con claridad ante quién se es responsable y ante quién se rinden cuentas es un elemento central en esta tarea”.

El Secretario General Insulza exaltó los esfuerzos que adelantan los gobiernos en esta materia, pero advirtió que “si se quiere fortalecer efectivamente la democracia en nuestro hemisferio, el problema crucial de la corrupción y la influencia indebida del dinero en la política debe ser enfrentado de manera mucho más decidida”. Sin embargo, recordó que “el Estado no es el único espacio en que la corrupción es posible, pues el sector privado es también fuente, espacio y víctima de ella, como han mostrado los escándalos corporativos en los últimos años en nuestro continente y fuera de él”.

En su intervención, José Manuel Insulza señaló que las denuncias sobre corrupción han aumentado la separación y la desconfianza de los ciudadanos de la política y, al mismo tiempo, han debilitado a los sistemas democráticos. “Las asociaciones indebidas entre el dinero y la política pueden llegar a establecerse tanto en grandes Estados, con una presencia dominante como productor directo de bienes y servicios en las economías nacionales, como en los más pequeños, que hacen concesiones y asignan recursos al sector privado”. Además sostuvo que, con el afianzamiento de los sistemas democráticos y la expansión de las libertades que la región experimentó en los últimos años, los ciudadanos han incrementado sus exigencias de mayor transparencia a sus gobernantes. “La demanda de rendición de cuentas (accountability en inglés) sorprende a los poderes públicos por su vehemencia y magnitud, y cuando esa misma fiscalización ciudadana se encuentra con transgresiones éticas y jurídicas visibles, la presión por justicia y transparencia es una demanda democrática que debemos responder”, afirmó.

Asimismo, indicó cuáles son los mecanismos legales por los cuales se debe hacer frente al flagelo de la corrupción. “Se combate con leyes y normas que proporcionen una adecuada respuesta a la necesidad de separar el dinero de la política; que regulen el lobby; que limiten el gasto electoral y hagan transparente el financiamiento de las campañas políticas; que establezcan la obligatoriedad para la declaración de ingresos, propiedades e intereses de los servidores públicos; y que permitan también la transparencia de los sistemas de adquisición de bienes y servicios por parte de los gobiernos. Sin elementos de ese tipo siempre existirá la posibilidad de que servidores públicos de cualquier nivel y rama del Estado sean objeto de las presiones y la influencia del dinero”.

El Secretario General manifestó que, en general, la clave para hacer frente a la corrupción es la transparencia: “un gobierno democrático debe estar dispuesto al control y a la sanción pública. Los gobiernos y los poderes públicos tienen la obligación y el mandato legal de ser responsables por sus actos y los ciudadanos tienen el derecho de exigir cuentas detalladas y comprometidas de ellos. Para ello se requiere, desde luego, contar con instituciones fuertes y reglas claras”.

Insulza recordó que en los 10 años que ha estado al frente de la Secretaría General de la OEA, el número de Estados Parte del MESICIC ha llegado a 31 y se han hecho grandes esfuerzos para que los Países Miembros puedan contar con marcos jurídico–institucionales sólidos para prevenir y combatir la corrupción. El objetivo es “involucrar en esta tarea, que no es sólo de sus autoridades, a la sociedad civil, al sector privado y la ciudadanía en general”.

     Videos

     Galeria

     Audio

       Twitter

       Facebook

       Google+

      New Ribbon
      Example Frame